Cómo funciona
Una alarma se compone de una central, detectores y sirenas. Los detectores avisan de la apertura de puertas y ventanas (contactos magnéticos), del movimiento (los detectores PIR reaccionan al calor corporal), de la rotura de cristales, del humo o de las inundaciones. La central decide si se trata de una alarma, activa la sirena y envía un mensaje.
Quién acude
- Notificación en el móvil: se entera de la alarma y decide usted mismo qué hacer.
- Central receptora de alarmas (CRA): una empresa de seguridad vigila las señales de forma ininterrumpida y envía una patrulla de intervención.
- Combinarla con cámaras ayuda a comprobar si se trata de una alarma real.
A qué prestar atención
- Elija el grado de seguridad según la norma EN 50131 en función del riesgo del inmueble.
- Los detectores inalámbricos son hoy fiables y van cifrados, pero hay que cambiarles las pilas.
- En Eslovaquia, para instalar alarmas a terceros hace falta una autorización conforme a la ley de seguridad privada. Cuidado con los instaladores no acreditados.