Corriente alterna
En 1884 llegó a los EE. UU. y trabajó brevemente para Thomas Edison. Edison construía redes de corriente continua, que no se podía transportar lejos. Tesla diseñó un sistema polifásico de corriente alterna y un motor de inducción sin escobillas. Sus patentes las compró el empresario George Westinghouse.
La guerra de las corrientes
A finales de la década de 1880, Edison y Westinghouse discutieron con dureza sobre qué corriente se impondría. Lo decidió la Exposición Universal de Chicago de 1893, iluminada con corriente alterna, y la central eléctrica de las cataratas del Niágara, que desde 1896 enviaba electricidad a Buffalo, a unos 40 km de distancia. La corriente alterna sigue siendo hoy la que sale de nuestros enchufes.
Sueños inalámbricos
En 1898 presentó en Nueva York un barco controlado a distancia por radio, precursor de los mandos a distancia y de los drones. En Long Island construyó la torre Wardenclyffe para la transmisión inalámbrica de mensajes y de energía, pero se quedó sin dinero. En 1943 el Tribunal Supremo de EE. UU. anuló una patente clave de Marconi sobre la La radio, entre otras razones por los trabajos anteriores de Tesla.
Un nombre que perdura
El tesla da nombre a la unidad de inducción magnética y también a la marca de coches Tesla. La carga inalámbrica de los móviles se basa en la inducción, con la que Tesla ya experimentaba hace más de 130 años.