Barato y potente
Jack Tramiel, jefe de Commodore, quería ordenadores «para las masas, no para las clases». El C64 era más barato que la competencia y ofrecía gráficos y sonido fluidos. Se vendieron millones de unidades.
La música del SID
El chip de sonido SID era capaz de crear ricos sonidos sintéticos. La música de los juegos del C64 todavía hoy tiene admiradores, y se siguen haciendo remezclas.
La escena demo
Los programadores competían por sacarle al ordenador el mayor número de efectos posible. De esta «escena demo» surgieron muchos futuros desarrolladores de videojuegos. El C64 fue en Occidente lo que aquí fue el ZX Spectrum y el Didaktik.