Cómo funciona (de forma simplificada)
Un bit normal es 0 o 1. Un qubit puede estar en una superposición de ambos estados, y los qubits pueden quedar entrelazados entre sí (entanglement). Un algoritmo cuántico aprovecha la interferencia para que las respuestas correctas se refuercen y las incorrectas se cancelen.
Por qué todavía no los tenemos en casa
Los qubits son extremadamente sensibles. Deben enfriarse cerca del cero absoluto, y pierden la información con la más mínima perturbación. El mayor reto es la corrección de errores: hay que construir un único qubit lógico fiable a partir de muchos qubits físicos.
Una amenaza para el cifrado
Un ordenador cuántico suficientemente grande podría romper con el algoritmo de Shor el cifrado RSA que protege internet. Por eso, el organismo estadounidense NIST publicó en 2024 los primeros estándares de criptografía poscuántica, que las empresas van implantando poco a poco. Más información en Cifrado y HTTPS.