Un ordenador de ruedas dentadas
Babbage diseñó primero la máquina diferencial para calcular tablas matemáticas. Después llegó con algo mucho más ambicioso: una máquina que tendría un «almacén» (memoria), un «molino» (unidad de cálculo) y que se controlaría con tarjetas perforadas parecidas a las que gobernaban los telares Jacquard. Son los principios de los ordenadores actuales.
Ada Lovelace
La matemática Ada Lovelace, hija del poeta Byron, tradujo en 1843 un artículo sobre la máquina y le añadió extensas notas propias. Contenían un método para calcular los números de Bernoulli, que se considera el primer programa. También fue la primera en escribir que la máquina podría trabajar no solo con números, sino también con música o símbolos.
Se construyó mucho después
En 1991, el Science Museum de Londres construyó, siguiendo los planos de Babbage, la máquina diferencial n.º 2. Funcionó a la perfección. Babbage tenía razón: su época simplemente no era capaz de fabricar piezas lo bastante precisas.