Por qué precisamente aquí
Banská Štiavnica era una de las ciudades mineras más ricas de Europa; allí se extraía plata y oro. La monarquía necesitaba ingenieros bien formados para que las minas siguieran siendo competitivas.
Ciencia en la práctica
En la academia se enseñaba química con prácticas de laboratorio, algo novedoso para la época. Allí trabajaron científicos destacados, y a la ciudad llegaban estudiantes de toda Europa.
Tradición
Las tradiciones mineras y estudiantiles, como el Salamander, siguen vivas hoy en la ciudad. Las universidades técnicas actuales son herederas del legado de la academia.