De los juegos al cálculo
En los años noventa llegaron los aceleradores 3D como el 3dfx Voodoo. La GeForce 256 gestionaba las transformaciones y la iluminación directamente en la tarjeta, y NVIDIA la llamó GPU. Pronto se vio que miles de núcleos pequeños también servían para tareas distintas de los juegos.
CUDA y la inteligencia artificial
NVIDIA lanzó la plataforma CUDA, que permitió programar la GPU para cálculos de propósito general. En 2012, la red neuronal AlexNet se entrenó en dos tarjetas de juego y desató la revolución del aprendizaje profundo. Hoy, los chips de NVIDIA para centros de datos son el hardware más codiciado del mundo.
A la hora de elegir tarjeta
- Lo que decide es la resolución y los juegos, no solo el número del modelo.
- Cuidado con la memoria de vídeo (VRAM): 8 GB hoy es poco para juegos nuevos.
- Una tarjeta potente necesita una fuente de alimentación de calidad y buena refrigeración en la caja.
- Tecnologías como DLSS y FSR aumentan el rendimiento mediante IA, véase Ray tracing y DLSS.