Ancas de rana
Luigi Galvani observó que las ancas de una rana muerta se contraían al tocarlas con dos metales. Pensó que se trataba de «electricidad animal». Volta sostuvo que la electricidad se generaba entre los metales, y lo demostró con su pila.
De la batería a la central eléctrica
En 1831 Michael Faraday descubrió que el movimiento de un imán dentro de una bobina genera corriente. En esto se basan los generadores de las centrales eléctricas y los motores eléctricos. A finales del siglo XIX se libró la «guerra de las corrientes»: Thomas Edison defendía la corriente continua, mientras que Nikola Tesla y George Westinghouse apostaban por la corriente alterna. Ganó la alterna, porque se transporta mejor a larga distancia.
Las baterías hoy
De la pila de Volta parte un camino directo hasta las baterías de ion-litio de los móviles y los coches eléctricos.