En busca del filamento
Edison y su equipo en Menlo Park probaron miles de materiales, desde el platino hasta el bambú. Un filamento de carbono al vacío logró mantenerse encendido. Más tarde lo sustituyó el volframio, que duraba mucho más.
Electrificación
Una bombilla sin electricidad en casa no servía de nada. Por eso Edison abrió en 1882, en Nueva York, la primera central eléctrica comercial. Las ciudades, y después los pueblos, se fueron electrificando poco a poco durante décadas.
El fin de la bombilla
La bombilla clásica convierte en luz solo alrededor de un 5 % de la energía; el resto es calor. Por eso la Unión Europea las fue prohibiendo poco a poco, y las sustituyeron las luces LED, que gastan una fracción de esa energía.